Este fin de semana, la Liga Guerreras Iberdrola dejó paso a la Copa de la Reina con la disputa de los partidos de ida de la segunda fase. Para Balonmano Morvedre, Balonmano Castellón y CH Canyamelar, el torneo copero se convertía en una oportunidad de seguir compactado su juego más allá de los resultados y para Elche Mustang, para seguir estirando su gran momento de forma. Y se vivieron las tres cosas.
Una vez más, el único que venció fue el conjunto ilicitano, pero Castellón y Canyamelar se probaron contra equipos superiores y la imagen ofrecida debe servir para mejorar en la Liga Guerreras, sobre todo para las albinegras. Y es que las de Montse Puche se midieron ante Rincón Fertilidad Málaga y, pese a la superioridad que refleja la clasificación, las malagueñas necesitaron subir una marcha más en los últimos minutos de partido.
Con el objetivo de ganar, pero sobre todo de disfrutar del juego sin presión sabiendo que lo importante es la competición liguera, BM Castellón mostró un nivel de confianza máximo. De hecho, todo intento de las malagueñas de ampliar su ventaja se veía cortado ante la reacción local. La tónica de la igualdad se mantuvo hasta los últimos 7 minutos, cuando el marcador era favorable a Rincón Fertilidad Málaga con cinco tantos de ventaja.
Pese a todo, BM Castellón no tiró la toalla y lo intentó hasta el final para dejar el partido abierto para la vuelta (23-26). Una derrota más, pero las de Puche ofrecieron una imagen a la que agarrarse este próximo fin de semana con la vuelta de la Liga Guerreras.
Este guion de partido lo podemos hacer extensible para CH Canyamelar y para BM Morvedre. Las de Susana Pareja, que recibían la visita del Aula Alimentos Valladolid, sexto clasificado, no dudaron a la hora de ir al intercambio de goles. Eso es lo que planteó el partido y las valencianas estuvieron cerca en el marcador de su rival hasta los últimos 10 minutos de partido.
Un parcial de 1-4 para las pucelanas rompía un partido que, al igual que para BM Castellón, debe servir para mejorar la imagen que se está ofreciendo en Liga (23-29). Eso sí, Canyamelar viene de ganar en Málaga en la competición doméstica y este encuentro demuestra que el cambio de año le está sentando bien al conjunto del Cabanyal.
Quien no perdió fue BM Morvedre y eso que tenía el partido más difícil de todos. Las guerreras de Manu Etayo recibían al todopoderoso líder Rocasa Gran Canaria y el descaro que llevan ofreciendo toda la temporada se convirtió en un espectacular empate a 26. Y qué manera de empatar. Tras una primera parte igualada en la que la ventaja era para las canarias (13-16), el segundo acto mostró el carácter de Morvedre.
Parecía que Rocasa Gran Canaria iba a romper el partido tras el paso por vestuarios. Pasados solo siete minutos del segundo acto, la ventaja ya era de 6 goles. Pero el tiempo muerto de Etayo reactivó a las suyas, que comenzaron a acercarse en el marcador para hasta remontar y acabar firmando un empate que, además de dejar abierta la eliminatoria, fue una muestra de lo que es capaz este equipo (26-26).
Elche Mustang, a otro nivel
Quien sigue una marcha más que el resto de los equipos valencianos es el Elche Mustang. Las de Joaquín Rocamora trasladaron su gran racha a la Copa de la Reina y no dieron opción al Atlético Guardés, segundo clasificado en Liga y que parece pensar más en esa competición que en la Copa. Una vez más, la dupla formada por Jennifer Gutiérrez y Laura Hernández, con 8 y 7 goles cada una, lideró a un equipo que no dio opción a su rival.
Y es que, al descanso, ya estaba todo encarrilado para las de Elche. Un parcial de 10-3 en los últimos compases del primer acto ya sentenció un partido que solo creció a favor de las locales hasta llegar a una diferencia de 13 goles que parece valer una clasificación (34-21).
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Fotografía: CBM Elche.




