No pudo ser, pero los Hispanos cayeron con honor en Tokio 2020. Lo hicieron ante el mejor equipo del mundo, la Dinamarca de Mikkel Hansen y en un partido soberbio en el que se tuvo opciones hasta el último minuto.
España siempre fue a remolque de Dinamarca pero nunca se desenganchó de la pelea. Ofreció resistencia, le puso coraje y tiró de garra y experiencia durante muchos minutos. Gonzalo Pérez de Vargas estuvo sublime bajo palos, imperial y sostuvo al equipo en los peores momentos, sin embargo, en la recta final emergió la figura del guardameta danés, el legendario Niklas Landin, que detuvo un par de ocasiones que podían haber cambiado el rumbo de la seminal.
Esos balones no quisieron entrar y los chicos de Jordi Ribera, entre los que se encuentra el alicantino Gedeón Guardiola, terminaron cayendo por 23-27. La diferencia de cuatro goles con la que se llegó al descanso se mantuvo al final, a pesar de que durante muchos minutos España estuvo a tan solo uno o dos goles de distancia de los daneses.

El bronce, contra Egipto
No podrá estar Gedeón en la final olímpico, algo que sin duda merecía este gran equipo que se metió en esta ronda tras una memorable victoria sobre Suecia, sin embargo, queda un partido muy importante con una medalla en juego, el bronce, que, de conseguirlo, sería un gran éxito para este fantástico grupo de jugadores que han demostrado ser un verdadero equipo y que han levantado la ilusión de toda España.
Los Hispanos se medirán a Egipto en ese partido por estar en el podio después de que los africanos cedieran ante Francia en la otra semifinal. Franceses y daneses se enfrentarán por el oro olímpico.
Fotos: COE y RFEB.



