Sara Yusto acaba de lograr su tercer título de campeona de España de enduro, una modalidad de ciclismo de montaña que se va abriendo paso poco a poco, que está creciendo de forma exponencial en los últimos años y que se va a consolidar seguro dentro del panorama de la bicicleta porque aúna factores claves como son el espectáculo y la competitividad.
La mejor española es la mencionada Yusto quien, con apenas 21 años, ya puede presumir de ser triple campeona de España de la modalidad, habiendo logrado el último título hace apenas unos días en un evento celebrado en La Aldrada (Ávila) en el que se impuso a todas sus rivales haciendo buenos los pronósticos.
Triple campeona de España
«Fue una competición donde tuve que lidiar con mucha presión, tanto la que me pongo yo misma porque siempre quiero hacerlo bien como la que sentía de parte de los demás por haber ganado los últimos años», cuenta a Yo Soy Noticia una deportista que mantiene los pies en el suelo.
Aunque no dudaba de ese favoritismo previo, es perfectamente consciente de que en su deporte todo se puede ir al traste en cualquier momento. «Al final hacemos descensos en los que tenemos que adelantar a otras chicas, trazar curvas y todo a eso a mucha velocidad, arriesgando todo el rato para poder ganar. Cualquier caída tonta te puede privar de conseguir la victoria», argumenta con claridad.

No fue este el caso y acabó consiguiendo este tercer entorchado nacional, pese a tener algún «accidente durante la prueba». La victoria la termina de consolidar dentro de nuestras fronteras y este resultado ya la hace mirar más allá, a esas Enduro World Series a las que desafía sin miedo alguno. «Todo fue bien, pude ganar y eso es lo importante».
Una temporada nada sencilla
Todo eso tras una temporada que ha sido realmente complicada para ella porque estuvo hasta el mes de mayo en Estados Unidos, compaginando estudios, entrenamientos y competiciones.
«No ha sido fácil de manejar. Mucho cambio horario, algún viaje de ida y vuelta a España, entrenamientos y competiciones de diferentes modalidades. Poca rutina, cambio de gastronomía muy fuerte. Ha sido un poco caos»
Ha estado en Columbia (Kentucky) donde ha cursado el tercer año de enfermería, «que por cierto no me han convalidado nada al volver a España y me toca seguir en tercero», cuenta. «La experiencia ha sido estupenda, muy buena, pero a nivel deportivo no ha sido fácil de llevar«, sigue contando.
Volvió a España en el mes de mayo bastante agotada mentalmente de las competiciones y de los viajes, así que aprovechó el verano para resetear, entrenar más que nunca y afrontar el final de temporada con una mentalidad diferente, sabiendo que serían unos últimos meses muy largos. Reivindica, de alguna forma, esa necesidad de darle un descanso a la cabeza cuando el agotamiento es más psíquico que físico, algo que le ha venido bien como demuestra ese título de campeona de España.
«He contratado ahora un entrenador que es especialista en enduro, hemos empezado a trabajar juntos y ha ido bien en el Nacional», sigue diciendo sobre cómo han sido estos últimos meses, aunque recuerda ese periplo estadounidense en los que en un mismo fin de semana podía llegar a competir en cuatro o cinco modalidades diferentes. «Allí no hay enduro como tal, solo alguna carrera, pero hacíamos descenso, relevos por equipos, eslalon…»
«Son muchos viajes, algo que también pasa en España. Si compites un fin de semana te vas el jueves, estás hasta el domingo, llegas a casa muy cansada y en cuatro días tienes que volver a irte. No da tiempo casi ni a lavar la ropa»
El enduro, un deporte por descubrir
Explica los pormenores de un deporte que es mucho más duro de lo que parece. «Ves los tiempos y parece que solo hayamos competido veinte minutos porque es lo que se refleja en los resultados y es lo que cuenta, digamos, pero luego hemos estado seis horas porque hay que subir en bicicleta y tienes que llegar en los tiempos que te marcan», explica sobre las vicisitudes de un deporte que se va abriendo camino.

«Yo creo que cada vez se conoce más, cada vez hay más afición, ahora parece que va a entrar como modalidad oficial dentro de la UCI. Está en fase de crecimiento, pero creo que dentro de pocos años va a ser brutal la cantidad de gente que habrá en enduro».
Y pone el mejor ejemplo posible que esto lo demuestra.
«Yo al principio tampoco sabía lo que era; llevo apenas tres años y no te puedes ni imaginar lo que ha cambiado todo. Ahora voy por la calle y veo muchísimas más bicis de enduro. Está pegando un boom muy fuerte»
Las Enduro World Series, su próximo gran objetivo
Además, es un deporte que está expandido por todo el mundo, como se refleja en esas Enduro World Series a las que tiene echadas el ojo Sara Yusto, pues es ahí donde está la élite de la élite de este deporte. «Son carreras que no tienen nada que ver con lo que se compite aquí en España», empieza describiendo.
«Mira, para que te hagas una idea, aquí en el Campeonato de España todas las bajadas nos han llevado eso, poco más de veinte minutos en total y eso es lo que te puede costar una sola bajada en una competición de la Copa del Mundo. Es muy diferente».

Sigue contando el funcionamiento de estas pruebas en las que ella ya ha participado en alguna ocasión. «Ahí están compitiendo chicas que tienen unos ocho años más que yo, con mucha más experiencia», explica. «Además, el tema está en que las mejores salen en una tanda aparte y no se adelantan unas a otras, con lo cual ni pierden ese tiempo, ni tienen que estar preocupadas de eso. El primer objetivo es conseguir meterse en ese grupo, pero no es tarea fácil».
Pero Yusto, ambiciosa como es, apunta a ese desafío de cara a un futuro próximo. «Creo que es lo que voy a intentar, pero tampoco me quiero olvidar del cross country, que es una modalidad que también me gusta y no quiero perder la forma del todo. Eso sí, tengo que reconocer que es probable que a partir de ahora el 90% de mis entrenamientos vayan centrados a mejorar en el enduro».
Lo que es evidente es que, con esos apenas 21 años, el presente y el futuro de este deporte son de Sara Yusto, una deportista especial, con ese don natural para la bicicleta de montaña, capaz de competir en diferentes modalidades, de haber ganado ya tres campeonatos de España y de saber convivir con la presión.
Cumple todos los ingredientes para convertirse en eso que desea, ser una de las mejores del planeta y pelear por las Enduro World Series, algo que seguro va a terminar haciendo más temprano que tarde. Avisados están.





