Se trata de Fernando Gómez Colomer, el mito valencianista (no en balde todavía es el jugador que más partidos ha disputado con la camiseta del club ‘che’) que para sorpresa de muchos aceptó recientemente la oferta de la UD SIA (Soccer Inter-Action) Benigànim para ser su nuevo entrenador.

Un proyecto ‘ganxut’ construido sobre jóvenes pilares sub 23 en su plantilla, que iba colista desahuciado en el momento del parón y que de no ser por la pandemia de la COVID-19 parecía destinado a irse al pozo de Regional Preferente de forma irremisible. Pero el fútbol y la vida le han dado a este peculiar equipo, donde prima la formación a todos los niveles de los tiernos mimbres de su vestuario, una segunda oportunidad y será con Fernando Gómez Colomer a los mandos.

¿Pero por qué alguien como él acepta este reto, de enorme dificultad y donde lo normal y lógico es que se vuelva a estar peleando en la parte baja de la clasificación? Fernando lo explica sin tapujos, con su verdad por delante y con la personalidad que caracteriza a un tipo que ya como jugador demostró estar hecho de otra pasta, tanto por lo que hacía dentro del césped como también por cómo se condujo fuera del mismo.

 

PREGUNTA: Lo anterior que habíamos visto de ti en este grupo VI de Tercera fue al frente de Torre Levante primero, y de Alzira después. En ambos sitios las cosas no salieron todo lo bien que seguro hubieras deseado…

RESPUESTA: Vengo de estar muy ‘jodido’ porque la temporada pasada, esta que acaba de finalizar por el COVID-19, no he podido entrenar. Con respecto a mi pasado te diré que Torre Levante y Alzira fueron experiencias distintas. Torre Levante era mi primer equipo entrenando en la categoría y las cosas al principio iban bien, incluso llegamos a estar líderes, pero había una especie de núcleo fuerte de vestuario, parte de cuerpo técnico heredado y dirigentes que formaban un grupo bastante influyente en todo lo que pasaba en el club.

Además se dio la circunstancia de que allí tenía a mi hijo en la plantilla, y tienes que tomar decisiones sabiendo esto que consideras justas, pero que para los otros igual no lo son. Dicho esto, creo que si con alguien fui injusto de verdad en esas últimas 3-4 jornadas mías allí fue con mi hijo, pero en el club no lo veían de esa manera y por muchas cosas decidí marcharme, porque no era la idea que tenía de entrenar en Tercera.

P: En Alzira aguantaste más tiempo, aunque seguro que el final tampoco fue el soñado por tu parte.

R: En Alzira fue diferente, y los dos años míos con uno de los presupuestos más bajos de la categoría. Esta temporada ha sido muy distinto para ellos, pero mis dos campañas allí estuvieron marcadas por el poco presupuesto y el reto de no descender. En la primera temporada quedamos novenos, y mi delantero centro llevaba 14 goles a mitad de curso además de que habíamos derrotado a grandes equipos.

Yo quería progresar y poder subir de categoría para entrenar a otro proyecto en Segunda B por ejemplo, pero renové y seguí en Alzira porque me gustaba estar ahí y estaba encantado.

En la confección de la plantilla no tuve todo el peso que esperaba y no se lograron mimbres suficientes, la prueba de que no había bastante calidad es que cuando me destituyen, al principio de la segunda temporada, cambiaron inmediatamente a 5-6 jugadores de la plantilla. Yo peleé con las armas que me dieron, sufriendo además un desgaste que yo no quería en la Copa Federación, pero estando 5 partidos sin conocer la derrota en liga.

Luego llegaron 4 derrotas seguidas en partidos muy ajustados y ante equipos de la parte alta de la tabla, y tras perder entre semana por goleada en Vilamarxant me despiden. Era la jornada 9 y no habíamos entrado todavía en puestos de descenso, por lo que sigo pensando que un poco más de paciencia sí que podían haber tenido. Yo no pude fichar a muchos de los jugadores que tienen actualmente, entonces me decían que no les podíamos pagar lo suficiente.

P: Pues ahora te embarcas en un proyecto como el de la UD SIA Benigànim, de estrechos lazos con el FC Porto, donde todos los jugadores son sub 23 y no cobran por esta oportunidad formativa y deportiva que les ofrecéis. Aquí ni hablar de importantes presupuestos o grandes fichajes con dilatada experiencia en la categoría…

R: Meter en playoffs en esta categoría a equipos con importantes presupuestos y plantillas no tiene tanto mérito, aunque es la suerte que tienen otros muchos entrenadores. A mí retos como este de Benigànim son los que me gustan, porque cuando tienes una plantilla que tiene demasiado claros los objetivos, y son fáciles de conseguir por su calidad, la labor del entrenador se nota menos.

Meter en playoffs en esta categoría a equipos con importantes presupuestos y plantillas no tiene tanto mérito, aunque es la suerte que tienen otros muchos entrenadores

Es verdad también que no quedaban muchos banquillos libres en el grupo valenciano de Tercera, y que no quería esperar más para volver a entrenar. Por eso no me importa el tipo de objetivo que tenga el club, en este caso a nivel colectivo lograr la permanencia será el desafío, pero es verdad que tiene algo diferencial que es el aspecto formativo de gente muy joven, a la que se les ofrece la utilización de unos recursos importantes en unas determinadas condiciones económicas.

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Son gente muy joven y arriesgan un año para ver qué es lo que pasa. Aquí se les ofrece muy buena formación, un modelo de juego, un apoyo y sustento en la forma de entender el fútbol, y a partir de ahí que ellos puedan lograr su progresión para que a final de temporada libremente puedan elegir dónde ir.

Y si de alguno de ellos conseguimos que se vaya a una categoría superior, o alguno de ellos vaya a equipos de Tercera mejores, o también a Estados Unidos a estudiar becados, pues todo eso habrá completado nuestro objetivo. Si además de todo eso logramos la permanencia, pues miel sobre hojuelas y habrá sido una temporada de gran éxito.

P: En cuanto al césped tus equipos siempre juegan bien y dan la cara sea cual sea el marcador. ¿Es lo que podemos esperar de tu nuevo conjunto cuando el balón se ponga a rodar en competición oficial?

R: Sé que es un proyecto complicado porque el tema de captación no es sencillo, pero esperemos con tiempo poder hacer una plantilla de jugadores que por lo menos tengan el deseo de alcanzar el nivel suficiente, y progresar tanto individual como colectivamente. Ese es nuestro primer objetivo, y después lucharemos por conseguir los resultados necesarios para lograr la permanencia, pero siempre nosotros estaremos más preocupados por la forma en la que queremos ganar que por la propia victoria final.

Me tendré que dar cuenta de si soy capaz de sacar ese resultado y hacerles jugar de la manera que queremos, después ya vendrá ese poder en las áreas que te puede dar mas victorias. Hay muchos equipos de Tercera que jugando mal ganan, por eso hay que saber valorar todas estas cosas para interpretar si el trabajo que se está haciendo es bueno o no.

Yo he ganado partidos en Alzira donde la primera charla después del mismo no ha sido de felicitación. Dicho esto, al final se trata de aquello que decía Quique Hernández, de que “sería interesante ganar algún partido de vez en cuando”.

P: Volviendo al inicio, a tus pasadas etapas en Torre Levante o Alzira, ¿qué te han enseñado que te han hecho crecer como entrenador y sentirte más preparado para este enorme desafío en Benigànim?

R: He aprendido tanto del fútbol que he podido vivir de forma directa entrenando a estos equipos como lo que he visto en la televisión y en los partidos en directo, sobre la forma de jugar y el cómo hacen las cosas los equipos en defensa y ataque, las transiciones… Todas esas cosas ahora las he valorado mucho más de forma colectiva, y me han ayudado a ir aprendiendo.

El rival se va moviendo y te va creando unos desajustes que tú tienes que intentar resolver, y todas estas cosas me han ayudado a pensar en cómo yo las solucionaría y cómo las puse en práctica en Alzira. Allí mis jugadores lo entendieron y bastante bien nos fue hasta mi marcha, y ahora trataré de seguir de la misma manera.

Soy de los que cree que aparte del entrenamiento y los partidos, hay que darle mucho valor a lo que se les dice a los jugadores, es muy importante la forma de transmitir lo que les dices y enseñas. Demostrarles que si lo han hecho bien por qué ha salido bien, y si lo han hecho mal por qué ha salido mal en función de lo que tú les habías indicado.

Creo que el valor de la palabra y el poder de la transmisión se ha convertido en algo muy importante en el mundo del entrenador.

P: Algo que si cabe cobra más importancia cuando a tu cargo vas a tener a gente joven, muchos pisando por primera vez la categoría.

R: Es crucial el cómo les haces ver lo que realmente quieres, y si tu forma de jugar no se está poniendo en práctica tendrás que hacérselo ver y tendrás que hacerles entender el porqué, y que lo comprueben. A partir de ahí se trata de un colectivo donde algunos juegan más y otros menos, aunque nosotros vamos a contar con casi todos bastante. Al tener el proyecto una labor formativa va a haber momentos y partidos para casi todos, independientemente de que siempre hay algunos que juegan más que otros.

Mis jugadores se van a sentir arropados y a gusto, y dentro de esa filosofía creo que encajamos bien y afrontamos el reto con la mayor ilusión si cabe. A mí me gusta el fútbol y si tengo que pelear por no descender pues pelearé por no descender, los responsables del club valoran mi forma de hacer las cosas porque ellos intentan y creen en lo mismo. Vamos por el buen camino y ojalá tengamos una temporada para recordar.

P: Hay que tener valor y mucha confianza en uno mismo para, visto lo visto en esta última temporada (Benigànim sumó 16 puntos en 28 jornadas, siendo el equipo menos goleador y el más goleado), volver a los banquillos embarcándose en esta aventura.

R: Mi principal preocupación ahora no es tanto que hablen o se acuerden de mi en otros lugares o categorías, sino hacerlo lo mejor posible en el lugar donde estoy. Insisto en que pese a todos los condicionantes es un reto que me ilusiona muchísimo, y ojalá empezáramos a entrenar mañana mismo. Siento la necesidad de estar metido dentro del mundo del fútbol, me gusta mucho y no lo he pasado bien en la temporada en la que no he entrenado.

Cuanto más arriba pueda trabajar mejor y si hay gente que con menos experiencia coge un banquillo de Segunda B, ¿por qué yo no? Pero me toca lo que me toca y me encuentro absolutamente entusiasmado con la posibilidad de dirigir al Benigànim, tenga la plantilla que tenga.

Como futbolista me fui del Valencia CF cuando aún tenía un año más de contrato, la gente no lo entendía pero yo quería disfrutar del fútbol los pocos años que me quedaban y no pasarlos sin jugar en el banquillo, o la grada. Ahora es lo mismo, y aunque ojalá hubiese progresado hace ya 1 o 2 años, estoy feliz por esta oportunidad que me han brindado.

P: Aún quedan algunos meses, si no hay rebrote de COVID-19, para que empiece la próxima temporada. Y precisamente por eso, por los efectos económicos que pueda ocasionar la pandemia, ¿qué grupo valenciano de Tercera División esperas?

R: No lo sé, pero supongo que en general habrá presupuestos más bajos y costes de plantillas menos altos. Todos tendremos un poco menos de poder adquisitivo con los jugadores, que son los que van a salir más perjudicados salvo excepciones en equipos que no sufran este problema. Creo que en general se cobrará algo menos de lo que habían cobrado hasta ahora.

Dicho eso, todo esto en Tercera se mueve mucho en función del dinero que tiene el dueño o el presidente, y si éste no se ha visto afectado en demasía con esta crisis de la COVID-19 pues algunos podrán mantener presupuestos, y llevarse a los mejores jugadores.

De todas formas no es nuestro problema en Benigànim porque nosotros funcionamos de forma distinta, y nos tocará con nuestras armas salir a competir a una competición que tendrá más equipos por los ascensos de Preferente. Veremos cuántos equipos hay, y cómo dividen la competición finalmente.

P: Por último, como ex jugador y ahora de nuevo entrenador en Tercera, ¿te ha gustado la solución final de la RFEF para abrochar este histórico y accidentado curso futbolístico?

R: En el caso de Tercera División yo no hubiese jugado playoff de ascenso, sino que hubiese hecho subir directamente a los primeros clasificados de cada uno de los grupos de la categoría. Los clubes de Tercera no tienen los recursos de los Primera o Segunda para el tema de los tests en entrenamientos y partidos, para los aspectos higiénicos o para estar siempre midiendo temperatura.

No se tienen suficientes recursos económicos para poner esto en marcha y que aseguren un 100% de efectividad, y que no haya ningún contagio.

Por eso creo que la medida menos injusta era que hubiesen subido los 18 primeros de Tercera División, y luego formar uno o dos grupos más en Segunda B para el año que viene. Todas las soluciones eran injustas según para qué equipos, aunque son situaciones excepcionales que a veces se tienen que resolver con soluciones excepcionales.