Durante más de media hora de charla, atiende a YoSoyNoticia.es para relatarnos las dificultades de un deporte que no cuenta con patrocinadores que puedan sufragar el tiempo y los viajes, lo que provoca que la única posibilidad sea esperar a que las autoridades tengan a bien becar al final de cada temporada.
Ojalá sea algún día así en España. Tengo un patrocinador que me paga todo el material, pero todos los viajes me toca pagarlos de mi bolsillo»
El deportista de Aldaia nos cuenta los detalles de una disciplina muy poco conocida para la gran mayoría de nosotros. Se trata del salvamento y el socorrismo. Este deporte nació en Australia como un mecanismo para que los socorristas profesionales estuvieran bien entrenados física y mentalmente. En su país de origen, tal y como nos cuenta Ethan, sí que es posible “llegar incluso a vivir de las competiciones”, pero se resigna a darlo por perdido cuando hablamos de nuestro territorio.
“Ojalá sea algún día así en España. Tengo un patrocinador que me paga todo el material, pero todos los viajes me toca pagarlos de mi bolsillo. Los desplazamientos con la selección sí que los cubre la organización. Al final lo entiendo, porque la mayoría de personas no conocen el salvamento y socorrismo”, cuenta en parte resignado.

Pelear por convertirse en el mejor socorrista a nivel competitivo español
Un deporte que consta de dos modalidades: la playa, en la que hay pruebas de arena y agua (tabla de salvamento, ski, relevos, nadar…), mientras que en piscina hay pruebas de relevos e individuales con aletas, buceo, pasar obstáculos, etc.
El fútbol nunca me ha llamado la atención. Prefiero los deportes de contacto”
Ethan se describe como “un chaval con el deporte en vena”. Comenzó como cualquier niño apuntándose a todas las extraescolares posibles: empezó con el kárate y el rugby y posteriormente el salvamento. “El fútbol nunca me ha llamado la atención. Prefiero los deportes de contacto”, expresa Ethan.

Pero la peculiaridad de su carrera reside en que siempre que ha saltado a una piscina, una pista o un campo de rugby lo ha hecho al más alto nivel. Sin ir más lejos, en 2016 fue campeón de España de rugby en un torneo celebrado en Valladolid. Pero conforme fue creciendo tuvo que tomar una decisión: “Era imposible conciliar el instituto y tres deportes de forma simultánea al más alto nivel, por lo que mis padres me pidieron que eligiera. Mi decisión estaba clara”.
Ethan decidió lanzarse a la piscina y pelear por convertirse en el mejor socorrista a nivel competitivo español. Sin ir más lejos, unos días antes de la entrevista (fin de semana del 7 de mayo) se había marchado a Tenerife para disputar el X Abierto Internacional de Salvamento y Socorrismo del que se mostró muy satisfecho, aunque según Ethan “la flotabilidad era muy complicada al ser agua salada. No mejoré mis cronos, pero muy satisfecho al conseguir en las tres pruebas de relevos el campeonato de España”.

Encontrar la motivación
Orgulloso de ese campeonato y también “contento” de su trayectoria hasta el día de hoy. Aunque se muestra crítico: “Llevo dos meses en los que me cuesta entrenar. Tengo que volver a conseguir la motivación que tenía antes y estoy seguro de que en verano lo conseguiré. He conseguido cosas importantes”.
Una vida de deportista complicada, en la que seguramente en otro deporte estaría a las puertas de poder ganarse la vida con ello. A la espera de patrocinadores, continúa formándose y buscando alternativas ligadas al agua y más concretamente al salvamento: “Estoy haciendo un grado medio de salvamento y socorrismo en Guadassuar ya que me permite ser entrenador, socorrista en piscina y aguas abiertas, árbitro… Así poder entrenar a niños y financiarme los viajes”.
Seis días de entrenamiento semanales, viajes, esfuerzos, sacrificios, decepciones, dificultades, lesiones y lecciones para tratar de acercarse lo máximo posible a uno de sus ídolos, Javier Catalá. Una historia como la de cualquier otro deportista, de aquellos que se dejan sudor y sangre para ser el mejor. Pero en este caso, las barreras que dificultan dar una brazada más son muy grandes.




