La I Copa President de la Diputació de València de Raspall de Elite Femenina ha sido un éxito rotundo no sólo de participación, algo más que evidente, también de repercusión mediática y de público en las gradas. Sin lugar a dudas esta era la oportunidad que estaban esperando las pilotaris de la Comunitat Valenciana para dar el golpe definitvo encima de la mesa.

Las azules, o lo que es lo mismo Aida, Amparo y Fanni, se impusieron por 20-25 al trio formado por Victoria, Myriam i Marina, en una disputadísima final, que presidió Toni Gaspar como presidente de la corporación provincial que pudo ser testigo en primera línea de que el camino que empezaba con esa partida, tendrá un recorrido a largo plazo.

Aida Vila: «Que las niñas puedan ver que la pilota femenina es una realidad que además llena los trinquets».

Después de levantar la copa «el sentimiento de orgullo es impresionante, por muchas cosas no sólo por ganar porque al final es el reflejo del trabajo y el sacrificio que hacemos durante todo el año. Es la primera vez que se juega y sin lugar a dudas esto es muy importante para todas nosotras y para las generaciones del futuro, que las niñas puedan ver que la pilota femenina es una realidad que además llena los trinquets», nos cuenta Aida Vila.

Además de ser deportista de élite, estudia oposiciones «y no siempre es algo fácil poder compaginarlo todo porque unas oposiciones son muy absorbente, pero es cuestión de organizarse. Estudio por las mañanas y entreno por las tardes, al final esto es lo que quiero hacer y hay que trabajar muy duro para poder estar en primera línea», explica la de Moixent.

Un futuro prometedor por delante

A la pilota se puede llegar de muchas formas: por tradición familiar, por amistades, por haber probado en las actividades que se hacen en la escuela o de casualidad. En el caso de Aida «llegué porque mi padre no quería que jugase a fútbol y mi madre tampoco que quería que hiciese motocross así que encontré el punto medio en un deporte que es como una adicción. Desde que lo probé tuve claro que esto es lo que quería, al salir del cole sólo pensaba en ir a entrenar, siempre con la pelota en la mano», comenta la jugadora.

Pese a lo histórico de la gesta que acaba de lograr «la diferencia es muy grande todavía entre los chicos y nosotros. El cambio que estamos dando se ha notado y sabemos que esto es una carrera de fondo, no podemos pretender llegar y ser profesionales el primer día. Hace cuatro días jugábamos la liga con la familia y cuatro amigos en las gradas y ahora lo haces con el trinquet lleno, sintiéndote muy arropada y viendo que nosotras también llenamos las gradas y hacemos grandes partidas», reconoce Vila.

Aida Vila: «Queremos tener todas las mismas oportunidades de jugar, que haya mucha diversidad, más partidas y más opciones para que todas puedan optar a ganar».

Tras la polémica servida entre la Federación y la Fundación por la gestión de la pilota femenina debido a que las jugadoras han apostado por trabajar con la primera, las aguas van volviendo a su cauce. Al final «nosotras lo que hemos hecho ha sido elegir las mejores condiciones para nosotras. La federación nos ofrecía unas mejores condiciones para todas en genera, no sólo para las mejores, y creemos que es la mejor opción para nosotras», explica la pilotari.

La suerte que tienen como colectivo «es que funcionamos como una piña, dónde va una vamos todas. Queremos tener todas las mismas oportunidades de jugar, que haya mucha diversidad, más partidas y más opciones para que todas puedan optar a ganar», dice Aida.

Para ello el primer paso es «poder jugar en todos los trinques para visibilizar todavía más lo que hacemos, hay que jugar más, hacerlo por parejas en lugar de por tríos ¿porque no si eso nos da la opciones de hacer más partidas?. Hay muchas opciones, hay que estudiarles y ponerlas en marcha porque estamos creciendo y queremos seguir haciéndolo», concluye la de Moixent.