El partido comenzó con un Valencia Basket muy inspirado en las vísperas del 8 de marzo. Los puntos de María Sánchez y los rebotes de Awa Fam daban las primeras ventajas a las taronja ante un Uni Girona que encontraba la solución en Nuria Castañé. Nueve puntos suyos servían para romper el parcial inicial de 2-11 para Valencia Basket y volver a apretar el marcador. Lucía Rivas impidió que el acercamiento fuera a más, y las de Laura Lago se llevaron el primer parcial (13-18).

En el segundo costaba anotar. Los robos y las pérdidas crecían y se aprovechaba Julia Sarrió, aunque un triple de Casadesús mantenía a las catalanas cerca. Pero la rotación taronja era muy amplia. Marta Legidos, Lidia Ballesteros, de nuevo María Sánchez… la anotación se repartía en un baloncesto coral lleno de ritmo e intensidad que servía para terminar el segundo cuarto por todo lo alto con una diferencia considerable (20-38).

Anotaba primero Girona en el tercero, pero Valencia Basket le respondía con un 0-6 con Aitana Ruiz y una Fam a la que buscaba muy bien Ballesteros en el poste. La presión en toda la pista de las taronja era cada vez más efectiva, y el acierto en ataque no dejaba de crecer. Los puntos seguían repartiéndose y al final del tercero, Fam y María Sánchez ya superaban los 10 y la renta era de +30 (24-54).

A su acierto ofensivo, Valencia Basket le añadió también una intensidad defensiva que no pudo superar el equipo catalán. En un parcial de 0-22 entre el tercer y el último cuarto, Girona estuvo más de 11 minutos sin anotar, topándose una y otra vez contra el muro taronja.

Las de L’Alqueria terminaron por todo lo alto, exhibiendo su mejor versión, impidiendo incluso el maquillaje y disfrutando de su juego con todo el equipo anotando en el partido. El final perfecto para un sueño hecho realidad. L’Alqueria crece y su beneficiado es el futuro del basket femenino con identidad valenciana.