Seguro que alguna vez han visto un combate de judo en los Juegos Olímpicos, alguno de esos combates en los que un español o una española peleaba por una medalla que luego llenaba los periódicos y arrancaba los telediarios.
No estamos ahora hablando de judo ni de unos Juegos Olímpicos, aunque en el futuro nunca se sabe. La historia de Dani Gómez (Azuébar, 17 de julio de 2005) es más humilde pero igual de especial como todas esas que terminan en grandes podios y multitud de entrevistas.
Doble campeón valenciano
Su especialidad es un deporte de combate, bueno, mejor dicho, dos. A sus 16 años domina el grappling y el grappling-gi, dos deportes similares, pero cuyas diferencias empieza explicando el propio protagonista apenas 48 horas después de convertirse campeón autonómico sub-17 de ambos.
«En el grappling se pelea sin kimono, por eso el grappling-gi es más técnico, tienes donde poder agarrar, pero las normas y la forma de practicarlo es la misma en ambos casos»
En los dos se ha proclamado campeón valenciano el mencionado Dani Gómez este pasado fin de semana. «El sábado peleé en grappling y el domingo en grappling-gi», manifiesta satisfecho de las dos victorias.
«Estoy muy contento, la verdad, muy feliz por haberlo conseguido», empieza diciendo sobre lo que ha vivido este joven deportista durante el pasado fin de semana. Aunque se trata de un deporte minoritario y desconocido para mucha gente, cada vez son más los gimnasios en los que se puede practicar.
«Para mí no es demasiado fácil porque en mi pueblo, que es muy pequeño, no puedo practicarlo y tengo que ir a la Vall ‘dUixò, al gimnasio Shotokan» cuenta. «Pero, por ejemplo en Valencia sí hay bastantes gimnasios donde se puede aprender y practicar con normalidad».

Dos horas diarias de entrenamiento
En el Shotokan entrena de lunes a jueves dos horas diarias, de 19 a 21 horas, un esfuerzo y un trabajo que ya empiezan a dar sus frutos. «Me gusta mucho, desde que empecé y lo probé me encantó y disfruto mucho haciéndolo. Dos horas diarias requieren de cierto esfuerzo, pero merece la pena«.
Gómez acudió al autonómico sin saber muy bien que se iba a encontrar, puesto que era su primera gran competición. «Fui por probar, no conocía a mis rivales ni ellos a mí, pero quería saber cuál era mi nivel real contra los mejores de mi categoría de la comunidad y mira, terminé ganando en los dos deportes», cuenta feliz.
«Ahora se celebra el Campeonato de España en Sevilla, que es a finales de febrero. Estoy a la espera de si la Federación me subvenciona el viaje para poder ir a competir allí»
Y es que no es fácil labrarse el camino en un deporte sin apenas ayudas o becas para los mejores deportistas. Al no ser olímpico como el judo o el taekwondo las oportunidades escasean, algo que Dani Gómez asume con naturalidad. «Igual me pueden llamar esta tarde para decírmelo como me pueden llamar el fin de semana como puede que no me subvencionen y la Federación Valenciana apueste por otros deportistas que crean que tienen más opciones de medalla que yo. Es algo que no depende de mí», resume el protagonista.
«Sin esa subvención no creo que pueda ir, al final son muchos gastos, es bastante caro porque está lejos», explica un chico con los pies en el suelo y que no piensa más allá del día a día. «No hay que tener prisa ni pensar en el futuro; lo más importante es seguir entrenando y mejorando».
Dela UFC al Grappling
Porque esa es la clave para ser cada día un mejor deportista y quién sabe si acabar dando alguna alegría más gorda a nuestro deporte porque, aunque sea un gran desconocido en términos generales, Dani Gómez sí sabe donde se practica de forma más profesional el Grappling. «Hay países como Rusia donde está muy arraigado», explica antes de confirmar a Yo Soy Noticia que, por supuesto, hay Mundiales y Europeos, pero insiste con el mismo mensaje, «paso a paso».
Ahora, con esas medallas colgando de su cuello se siente feliz de haber apostado por empezar a entrenar en el grappling, algo que le ha ayudado a tener valores, una rutina de entrenamiento y un estilo de vida saludable.
Y eso que empezó casi por casualidad, un último mensaje que explica antes de preparar su mochila e ir al Shotokan.
«Yo me enteré de este deporte viendo la UFC. Me gustó mucho, me puse a buscar gimnasios que hicieran artes marciales mixtas y cuando encontré este, me lancé a ello»
De eso ha pasado ya un tiempo y ahora su afición se ha convertido en su pasión, un deporte que ya le reporta alegrías, victorias y medallas.




