Es posible aunque no probable, pero el miedo por lo que pueda terminar pasando con los Juegos de Tokio tiene atenazado al deporte mundial y más si cabe al paralímpico, cuyo único momento de exposición llega cada cuatro años cuando la antorcha preside desde lo más alto del estadio.
Por eso la nadadora valenciana Eva Coronado reconoce cierta preocupación, ya que lleva centrada en ese objetivo los últimos años.
«Estoy trabajando muy duro para poder estar allí. La cancelación supondría un duro golpe para el deporte en general. Sería saltar un ciclo paralímpico y no podríamos demostrar toda la preparación realizada hasta llegar aquí»
Total incertidumbre
Sin embargo, trata de no pensar demasiado en ello, porque es perfectamente consciente que es algo que no depende de ella, sino de la evolución de la pandemia y si se puede encontrar alguna forma de que puedan salir adelante cumpliendo con todos los protocoles necesarios para salvaguardar la salud no solo de los deportistas, sino de toda la gente que se desplace hasta la capital japonesa.

«Supongo que no sabremos nada claro hasta que no vaya pasando el tiempo. De todas formas, lo que está claro es que lo más importante es la salud de todos», explica a Yo Soy Noticia una deportista que ya sabe lo que es ser finalista en un Campeonato del Mundo, algo que logró el año pasado en Londres y en los 200 metros estilo libre.
El gran objetivo de la clasificación olímpica
Y eso que ella es de las que al principio estaba convencida de que no se aplazarían los Juegos. «No me lo creía», cuenta, pero también es clara con sus sensaciones conforme iban pasando los días. «La idea fue viéndose más clara conforme pasaba el tiempo. Así que lo que hice fue pensar que esto me daba más tiempo para prepararme y estar al máximo nivel posible, porque el gran objetivo es conseguir la clasificación».
Para ello tendrá que nadar por debajo de las marcas mínimas que se han establecido desde el Comité Paralímpico Español. Y ese es su gran reto para los próximos meses.
«Son marcas muy exigentes, pero voy a dejarme la piel para conseguirlo. Ahora solamente espero que haya competiciones para poder hacerlo porque de momento no hay nada claro»
Por todo eso insiste en la incertidumbre que rodea a este momento particular y que aunque «hay algunas fechas anotadas en el calendario», la realidad es que «no hay nada seguro».
Pero más allá de todo eso, Eva Coronado está tranquila porque «pese a que está siendo un año muy raro, me encuentro en un buen estado de forma», nos explica la protagonista. «He intentado mantenerme activa durante todo el confinamiento y he tenido el apoyo de mi entrenador, José López, y de mis compañeros del Club Natación Ferca San José. Así que cuando llegó el momento de volver al agua lo hice con muchas ganas y sintiéndome muy motivada».
La natación, toda su vida
Porque si una cosa no ha cambiado con toda esta situación es que para ella «el deporte es toda» su vida.
«No concibo mi vida sin la natación. Me ha dado la felicidad y la autoestima que no tenía».
Por último también ha querido explicar y agradecer al Proyecto FER por estar dentro de estar en un programa de becas tan importante como este. «Para mí es un gran orgullo. Me hace sentir parte de un sueño muy grande. Sin la ayuda del Proyecto FER no podría estar dedicándome a la natación», cuenta sin tapujos.
«Además de la ayuda económica, que es muy importante, también nos ayudan psicológicamente, ya que están al al tanto de todos nuestros progresos o de los problemas que podamos tener. Han sido un pilar fundamental siempre, pero este año todavía más, han seguido a nuestro lado a pesar del aplazamiento de los Juegos y eso te hace sentir que estás dentro de una gran familia».





