Lidón Muñoz es una de las grandes promesas/realidad tanto del deporte valenciano como del deporte español. La nadadora de Castellón de la Plana caminaba con paso firme hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y era una de las protagonistas a tener en cuenta. Hoy, como el resto de la sociedad, Muñoz está confinada en su casa intentando sobrellevar el parón tanto de la parte deportiva como de la parte académica. Contando, además, con el hándicap de su deporte.

Todos hemos visto cómo los y las deportistas intentan adaptar sus entrenamientos con ejercicios en casa. Pero, ¿cómo se adapta una nadadora? Sin duda alguna, los y las nadadoras están viviendo el momento más complicado a nivel deportivo-profesional. En el caso de Lidón Muñoz, la próxima competición podría finiquitar su clasificación hacia los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pero la situación de emergencia mundial canceló todas las competiciones y aplazó la cita olímpica.

Hoy, en YoSoyNoticia.es hablamos con Lidón Muñoz, deportista y también estudiante de Medicina. Con ella repasamos su manera de sobrellevar el no poder entrenar en las piscinas, cómo se gestiona a nivel mental y como una futura graduada en Medicina vive toda la situación de emergencia relacionada con el coronavirus Covid-19.

Los primeros días fueron duros, pero ya en casa asumes la situación. Lo primero es la salud

De Sierra Nevada a Catalunya. Una decisión que tuvo que tomarse de manera rápida ante la declaración del Estado de Alarma que estamos viviendo en el estado español. Lidón Muñoz y su equipo estaban preparando el asalto definitivo a los Juegos de Tokio cuando todo se paró. Había que tomar decisiones en un corto espacio de tiempo y, sobre todo, decirle ‘adiós’ a la pasión por la natación y el deporte.

Ante esta situación, la protagonista reconoce la dificultad de los primeros días: «No sabíamos hasta cuándo íbamos a poder entrenar, cuánto íbamos a estar sin hacerlo… Estábamos en Sierra Nevada y teníamos que decidir cuándo volver a casa, saber cuándo era el último momento para volver… Fueron días de estrés. Pero ya en casa y asumiendo la situación, todo está más tranquilo. Todos estamos así y es necesario porque lo primero es la salud. Estos contagios hay que pararlos de alguna manera».

Una vez asimilado el confinamiento, toca asimilar el estar fuera del agua: «El último entrenamiento fue hace 11 días más o menos. Desde entonces, nada de piscina porque no podemos nadar. No sabemos cuánto tiempo vamos a estar así, pero tampoco deberíamos estar cuatro semanas sin nadar. Desde los 11 años, nunca he estado cuatro semanas fuera de las piscinas. Se pierde muy rápido el feeling con el agua. Primero se tiene que estabilizar todo, pero espero que no seamos el último colectivo en volver a la normalidad».

Eso sí, esta situación no está frenando el trabajo de Lidón Muñoz. No hay agua, pero sí hay actitud: «Desde el primer lunes ya hicimos un plan de semana similar en cuanto a objetivos a una semana normal sobre el agua. Pero no lo es mismo, claro. En el agua estamos dos horas o más por la mañana y lo mismo por la tarde. Aquí intentamos hacer dos entrenamientos al día. Hacemos un día ejercicios aeróbicos por la mañana, pesas por la tarde, brazos, piernas… Lo intentamos hacer en la medida de lo posible con lo que tenemos en casa».

Si todo va bien, en septiembre empezaremos una temporada olímpica con la máxima ilusión

Asumir que los Juegos Olímpicos de Tokio han sido aplazados al año siguiente es algo complicado. Por una parte, la razón entiende la decisión. Por otra, el sentimiento por el más puro deporte genera una especie de rabia contenida. Lidón Muñoz se encontraba en una situación parecida y por eso habla de reset mental: «Al principio crees que se va a intentar hacer de alguna manera, intentando no aceptar que todo se va a cancelar. Pero enseguida asumes que no puedes crearte expectativas y que hay que estar tranquilo. Hacer un reset mental y seguir las noticias«.

Por eso, una vez pasados los días desde el inicio del confinamiento, la comunicación oficial sobre los JJOO ha sido hasta agradecida: «Era la noticia esperada porque no sabíamos qué iba a pasar, nos preocupaba el no llegar, aunque queríamos que fuera este año. Eso sí, es una noticia y es la más sólida que hemos escuchado, aunque yo prefiero centrarme en mantener la forma aunque sea con trabajo físico. Es lo que tengo que hacer, ser paciente y ver cómo se estabiliza y si en septiembre vuelve la normalidad, empezaremos la temporada olímpica con ilusión».

En este proceso de entrenamientos sin agua y aplazamiento de los Juegos Olímpicos también juegan una parte importante los estudios de Medicina: «Intento lo mismo que con el deporte, mantener la rutina. Los exámenes se han cancelado pero sabemos que se harán en el momento en el que vuelvan las clases o a través de Internet. Tenemos que estar preparados para todo y yo sigo estudiando y adelantando los trabajos para poder llegar a tiempo. Todo podría acumularse todo y hay que evitar tener que ir a remolque».

Cada día a las 20 h se me pone la piel de gallina

Dejando a un lado el perfil más deportivo, le preguntamos a Lidón Muñoz cómo está viviendo esta situación de emergencia desde el prisma de una futura graduada en Medicina: «Siento admiración infinita por el personal sanitario, se me pone la piel de gallina con los aplausos. Tengo noticias de cómo están funcionando y muchos están realmente desbordados. Hay que mandar todos los ánimos posibles. No pueden desconectar de un minuto del trabajo. Cuando acaban tienen que seguir informándose sobre los tratamientos…».

Por eso, Lidón Muñoz no duda en recordar la importancia de quedarse en casa: «El personal sanitario no va a descansar hasta que esto no acabe. Todos con los que he hablado me dicen lo mismo y agradecen los aplausos, pero necesitan que la gente se quede en casa. Es fundamental para que la gente que llegue a urgencias sea la menor posible. Están llegando a un límite y por eso quiero transmitir el mensaje de que hay que quedarse en casa».

Y por último, le pedimos a nuestra protagonista un mensaje final: «Tenemos que concienciarnos de que el mundo ha cambiado, de que tenemos seguir al pie de la letra las medidas del Gobierno porque son muy necesarias si no queremos que se colapse el sistema sanitario si queremos que, en caso de que nos pase algo, seamos atendidos como nos gustaría. Y a los que estamos en casa, mucha paciencia y valorar lo que tenemos. Hay gente que no tiene esta opción y está cada día exponiéndose al virus».