Confirmado como nuevo piloto de Fórmula 3, Mari Boya ya se ha instalado dentro de un círculo de pilotos donde solamente está la élite internacional del automovilismo internacional, una categoría a la que solamente se llega después de muchos años de esfuerzo, trabajo y talento.
Lo ha logrado con 18 años y su nombre ya resuena en el paddock de cualquier gran equipo. «Hemos dado un paso adelante importante esta temporada; el hecho de estar aquí y en un buen equipo, con compañeros de los que también puedo aprender es muy importante para mí».
Seguir creciendo
Es un primer objetivo cumplido para él, un joven aranés que se convierte en el primer piloto de la región en alcanzar esta pequeña cima, aunque no se conforma y sueña con seguir creciendo dentro del automovilismo.
«Tengo mucha ilusión por esta nueva temporada, es una gran oportunidad y tengo muchas ganas. No me marco grandes objetivos como punto de partida. Hay que asentarse, ver cómo va y después hacerlo lo mejor posible»
Mantiene los pies en el suelo alguien que lleva mucho tiempo demostrando su valía, desde el karting primero hasta la Fórmula 4 después, donde ha sabido sacar a relucir todo su potencial para terminar llegando hasta aquí.
La Fórmula 3, un salto enorme de calidad
«Hay una diferencia de nivel muy grande entre una competición y otra. No tiene nada que ver, es un salto de calidad enorme, pero creo que he demostrado estar listo para afrontar este desafío», explica a Yo Soy Noticia el mismo día en el que se ha confirmado la noticia de que estará en la próxima temporada en la Fórmula 3, una categoría que está únicamente por detrás de la Fórmula 2 y de ese gran circo que es la Fórmula 1 y que, evidentemente, es el gran sueño por el que está peleando el joven piloto nacional.
Sin embargo, pensar en cotas mayores no es algo que toque en este momento y así lo explica él mismo. «Está claro que es el gran objetivo, pero hay que ir paso a paso porque la competitividad es muy grande y el nivel muy alto. Aquí ya están algunos de los mejores pilotos del mundo y hay que adaptarse lo mejor posible», cuenta.
«Ser el primero piloto de aquí que lo logra es un orgullo para mí. Vivo en una zona donde el deporte rey es el esquí, así que haber conseguido esto es muy bonito»
Fernando Alonso, su gran referente
Lo dice consciente del camino que le ha llevado hasta donde está, sin embargo, tiene claro que es un premio que debe compartir con su familia, que tienen parte de culpa de la gran pasión que él siente por el automovilismo en general y la fórmula uno en particular. «En mi casa ha habido mucha afición desde siempre por este mundo, hemos visto juntos todas las carreras y hemos vibrado con toda la trayectoria deportiva de Fernando Alonso».
Natural de un pequeño pueblo del Pirineo catalán que se llama Les, Mari Boya pronto empezó a destacar como piloto en el karting y el hecho de haberse convertido en uno de los pilotos españoles más prometedores lo ha llevado a instalarse en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, desde donde ha terminado de dar el salto a la élite del automovilismo mundial.
Sin embargo, a pesar de estar ya en ese círculo de pilotos que va a viajar por medio mundo para pelear por su gran sueño vital, sigue siendo un aficionado apasionado de la Fórmula Uno y, más concretamente, de esa leyenda del deporte que es Fernando Alonso.
«Ver ganar durante tantos años carreras y campeonatos a Fernando Alonso es lo que, seguramente, ha provocado que yo ahora esté donde estoy. Es mi gran referente desde que era un niño»
Ha seguido cada uno de sus pasos, lo ha acompañado en este viaje que sigue hoy día tan vigente como el primer día y todavía sueña con que la próxima temporada el piloto ovetense pueda dar otro paso hacia delante. «A ver si con Aston Martin puede estar peleando por cosas bonitas», dice al respecto.

El recorrido y la presencia de Alonso, así como la de Carlos Sainz es «algo importante» para el automovilismo español. «La gente, los equipos saben que hay una buena cantera de pilotos españoles, están pendientes de nosotros. Eso es algo que se ha conseguido gracias a ellos. Han puesto a la Fórmula española en un punto muy alto».
También confía mucho en el piloto de Ferrari de cara al futuro. «Está yendo muy rápido y está en un equipo ganador», cuenta sobre la actual trayectoria de Sainz. «A ver si sigue así y si el año que viene puede estar peleando por ganar el Mundial», termina.
Entusiasmado, feliz, satisfecho… Son algunos adjetivos que definen el momento actual por el que está atravesando Mari Boya, un piloto del que pronto se va a oír hablar mucho, inmerso entre los mejores del planeta con 18 años y con el sueño de crecer, crecer y crecer para llegar a ese gran circo de la Fórmula Uno, la competición de su vida.






