Saúl Craviotto, David Cal o Maialen Chourraut son nombres que les sonarán seguro. Todos ellos son campeones olímpicos de piragüismo, un deporte que se ha convertido en la gran esperanza de medalla para España en los últimos ciclos olímpicos. Pero detrás de ellos, hay una cantera de talentos inagotable, y entre ellos está Nuria Vilarrubla, que afronta un mes decisivo -si el coronavirus lo permite- con el objetivo de ganarse la plaza para sus primeros Juegos.

Campeona de Europa y medallista mundial, Vilarrubla es una de esas piragüistas que han estado viviendo a la sombra de los mejores especialistas españoles, sin embargo, su currículum es impresionante en la categoría K-1 (kayak de una persona) de aguas bravas.

«Es admirable la fuerza con la que ha crecido el piragüismo español en los últimos años. Ha sido muy inspirador para mí haber visto como el trabajo de mis compañeros daba tantos frutos»

Nacida y criada en una de las cunas de las aguas bravas mundiales, La Seu d’Urgell, la española reconoce que haber estado compartiendo entrenamientos tantos años con Maialen Chourraut -campeona olímpica en C-1 (canoa de una persona) en Río 2016- ha sido un privilegio para ella. «He visto su día a día, como se ha trabajado su trayectoria deportiva y sus éxitos. Es un espejo en el que mirarse», explica a Yo Soy Noticia sobre el ejemplo de la doble medallista olímpica.

En estos momentos se encuentra en Londres preparando el selectivo que tendrá lugar el primer fin de semana de abril, una competición que de momento no se ha cancelado por el coronavirus, y que es fundamental para ella porque ahí se jugará la plaza para Tokio con su compatriota Klara Olazábal. «Ambas conseguimos buenos resultados el año pasado y tenemos la oportunidad de ganarnos el sitio».

Preocupación por la crisis del coronavirus

Sin embargo, al margen de ese reto y de esa ilusión, es consciente de la complicada situación que está sufriendo el mundo estos días.

«Mi preocupación va mucho más allá del aspecto deportivo, es un problema global, una situación muy complicada de verdad y tenemos que ver cómo lo solucionamos»

Y eso que ella misma reconoce que al principio, «como muchos otros», veía esto «con cierto escepticismo. Creíamos que había excesiva alarma, nos mantuvimos distantes pero poco a poco hemos ido tomando consciencia de lo que está pasando. Y esto ocurre cuando nos trastocan todas nuestras certezas y lo sentimos más cerca. La gente estamos cambiando de percepción y de visión», explica sobre este problema que ha cambiado, de un día para otro, el mundo en el que vivimos.

Esto, por otro lado, no quita de su vista la importancia de ese selectivo en Londres. «Está todo un poco en el aire, pero estamos entrenando dentro de la normalidad. Así que nuestra situación es esta ahora mismo, pero todo cambia muy rápido», resume la deportista española.

«El canal de Londres es muy parecido al de Tokio, por eso van a ser aquí las pruebas. Espero poder dar mi mejor versión y poder ir a los Juegos, que es una meta que todos tenemos cuando empezamos a remar»

Como para cualquier deportista, los Juegos representan una gran ilusión para Nuria Vilarrubla. «Sería muy especial conseguirlo, sería una cita deportiva mas para mí, pero sería el premio a haber trabajado muy bien y con mucha consistencia durante muchos años».

Un Mundial con sabor agridulce

Además, tiene ganas de quitarse la «ligera decepción» que supuso para ella el séptimo puesto individual con el que se tuvo que conformar en el pasado Mundial de 2019 disputado en su casa, en el canal de la Seu d’Urgell. «Fue una competición muy especial para mí, trabajamos mucho y lo dimos todo. Fue una mezcla de emociones muy grande», va explicando al recordar esos días.

«Acabé con una ligera decepción porque la competición individual no salió como me esperaba. Gané mi semifinal y después terminé en séptima posición. Pero creo que aprendí mucho de esto para seguir trabajando desde ese punto de partida»

El piragüismo en aguas bravas es uno de esos deportes en los que todo es muy complicado y donde la suerte tiene su cuota de influencia. El agua se mueve todo el rato y cualquier error te priva de estar peleando por las medallas.

Pero como ella misma explica, esa lección la tiene aprendida y seguro que lo mejor de su carrera deportiva está por venir.