«Tiene el don de la oportunidad de Raúl y la capacidad resolutiva de Ferrao». Evidentemente y salvando las distancias, estos dos nombres pueden darnos pistas sobre la principal cualidad de un jugador de fútbol sala: el gol. En concreto, hablamos de la capacidad goleadora de Pablo García, uno de los jugadores con más proyección del futsal español y jugador del CDFS Valencia. De la generación del 2001, García ya ha sido protagonista en los Campeonatos de España y busca su futuro en el mundo del fútbol sala.
Todavía en pleno proceso de formación tanto física como mental, hoy en YoSoyNoticia.es vamos a descubrir a un nuevo talento del deporte valenciano, un goleador puro y duro y que lidera a una de las generaciones más prolíficas del fútbol sala valenciano en los últimos años. Para conocer a Pablo García, dos de sus entrenadores lo describen hablando de un joven con dotes de liderazgo y con una capacidad goleadora fuera de lo común.
Todas sus cualidades van asociadas al perfil de un goleador
Patxi Aguilar es el seleccionador juvenil de la Comunitat Valenciana que apostó por Pablo García para el Campeonato de España. Allí, García marcó seis goles, un ejemplo de su facilidad de cara a puerta: «Es un jugador ofensivo, con facilidad para el gol, rápido y con buen regate. Físicamente no destaca por ser un jugador corpulento, pero sí que está fuerte y es muy ágil. A la hora de jugar a fútbol sala, siempre encuentra el espacio, es inteligente para buscar los rechaces… Tiene gol. Va asociado todo a ese perfil de goleador».

En edades tan jóvenes, el desarrollo continúa tanto a nivel físico como a nivel mental. Pero, para Patxi Aguilar, el haber ofrecido un buen rendimiento en un torneo como el Campeonato de España habla de las capacidades de Pablo: «Él es muy buen jugador y destaca por su capacidad goleadora. Ha sido el segundo máximo goleador de la temporada en su liga. Todavía tiene que crecer, claro. Estaba en su último año de juvenil y tiene que crecer. En el Campeonato de España ha ofrecido un buen nivel y ha demostrado que mentalmente está preparado para un salto mayor».
A base de goles, Pablo García fue una pieza clave en el papel que desarrolló la Selección Valenciana en el torneo nacional. Ahora, el salto generacional y los retos más importantes se ponen frente a él: «No está desarrollado todavía a nivel competitivo, tiene que seguir creciendo, pero ha rendido bien en un campeonato corto y duro como es el Campeonato de España. Hay algunos jugadores que a las 19 años ya parecen curtidos y líderes sobre la cancha y Pablo todavía está en proceso de formación para asumir esos retos más importantes».

Sabe adaptarse y trabajar de manera humilde
Raúl Morales fue el entrenador de Pablo García en la época cadete. Ahí, el joven valenciano demostró sus dotes de liderazgo desde bien pequeño: «En la época de cadete era un líder. Ha sido siempre un referente y cuando las cosas se han puesto difíciles o alguien ha tenido que tirar del equipo, siempre ha aparecido él. En concepto de equipo es un líder».
Precisamente, esa capacidad de ser un líder en su club y uno más en la Selección Valenciana explica la madurez mental de un joven talento como el de Pablo García: «Tiene esa humildad de saber adaptarse, de saber que en su club puede ser un líder pero no en la Selección. Su club tiene unas necesidades y la Selección, otras. Ha sabido adaptarse humildemente a trabajar, a esperar su oportunidad y a ayudar cuando hacía falta. Para algunos podría haber sido duro, pero él siempre ha sido uno más. No es una persona creída».

«Es un goleador nato. Tiene gol. Él se lo fabrica, pero también sabe estar en el momento justo. Se le caen los goles. Es un jugador que tiene mucha facilidad de cara a gol y lleva cuatro años marcando unos 40 ó 45 goles por temporada y goles de todos los colores. Tiene ese don que tenía Raúl, pero la capacidad resolutiva de Ferrao, para que hagamos una comparación».
Goles, liderazgo y crecimiento a partes iguales para uno de los mayores talentos del fútbol sala de la Comunitat Valenciana en sus últimos años. Acompañado de un entorno profesional, cercano y ligado al fútbol sala al más alto nivel, el camino de Pablo García solo ha hecho que empezar.




