A última hora y ya casi cuando no lo esperaba. Así se ha escrito la noticia de que la nadadora paralímpica valenciana Eva Coronado va a estar en los próximos Juegos de Tokio 2020.
A día de hoy todavía le cuesta creer la noticia, como ella misma dice. «Me llamaron el lunes pasado desde mi federación española (FEDDI) para decirme que había habido una reasignación de plazas y que una era para mí», cuenta a yo Soy Noticia el mismo día que parte hacía el Centro de Alto Rendimiento para ultimar su puesta a punto. «Todavía no me lo creo», reconoce.
«He trabajado mucho para esto»
Había invertido mucho tiempo y mucho esfuerzo en esto en los últimos cinco años, pero ahora, todo ese trabajo tiene más sentido que nunca. «Llevaba trabajando mucho tiempo para que llegara este momento», sigue.
«No esperaba que llegara la noticia a una semana del viaje, no creía que fuera a ocurrir. Había empezado a trabajar para prepararme para París 2024»
Pero los acontecimientos se han precipitado en los últimos días y la ilusión desborda ahora la vida de Coronado. «No he parado de hacer cosas desde que recibí la noticia para poderlo tener todo preparado. Ahora mismo la felicidad es total y máxima».

Pero esa sensación no quita de su cabeza que tiene que seguir trabajando duro para lo que viene por delante ahora. «Todo lo que he hecho ha merecido la pena por esa llamada de teléfono. Sin duda que ha sido así. Han sido muchas horas de trabajo, muchas caídas por el camino, pero el lunes sentí que todo había valido la pena».
Ahora tiene convivir con esa montaña rusa de sentimientos y sensaciones. «Claro que hay presión, pero en este caso gana la ilusión», resume sobre cómo se siente en estos momentos. «Para mí es un premio poder estar en los Juegos y ahora solo me queda disfrutarlo al máximo. El resultado de todo el trabajo realizado es poder ir y ahora eso ya está conseguido».
«Es verdad que no son unos Juegos ideales y que vamos a tener que estar prácticamente encerrados en la Villa, pero es tanta la ilusión que tengo que eso no me supone ningún problema»
Ilusión y felicidad
Todo eso es lo que genera una cita como esta, que se sobrepone por encima de cualquier cosa del día a día. Nada se puede comparar a unos Juegos en lo que al deporte se refiere. «Me daría rabia que no se pudieran hacer, pero al menos parece que siguen adelante», cuenta convencida y más ahora que se han acabado los Olímpicos y, pese a todo, se ha demostrado una eficacia muy alta de la burbuja y que todo ha salido realmente bien.
Ella ya se encuentra en el CAR de Sant Cugat en estos momentos, desde el pasado jueves, y allí estará hasta el próximo día 19, cuando está previsto el viaje de la delegación española para Tokio. «Estamos entrenando bien aquí, nos hacen los controles Covid necesarios hasta la salida», va resumiendo sobre los pasos a seguir en los próximos días, antes de aterrizar en la capital nipona.
«La realidad es que eso es lo que me hace feliz, poder ir. No necesito nada para volver feliz de allí. Voy a darlo todo, pero salga como salga voy a volver feliz de Tokio por haber podido participar en unos Juegos»
Y si este proceso ha terminado con final feliz, Eva Coronado tiene muy claro que ha sido, en parte, por toda la ayuda que ha obtenido de parte del Proyecto FER. «Esto es fácil de explicar, no habría podido hacerme la maleta si no hubiera tenido el apoyo del FER«, resume con claridad y sin un atisbo de duda en sus palabras.





