El pasado 14 de septiembre, el valenciano Carlos Tatay se proclamó en campeón de la Red Bull Rookies Cup. Un título que le consagra como una de las grandes promesas del motociclismo y le catapulta hacia el mundial de Moto3.

La Red Bull Rookies Cup es un campeonato celebrado a la par del mundial de MotoGP en sus circuitos europeos y sirve como antesala para dar el salto al campeonato del mundo. De hecho ese es el objetivo de este campeonato, que sirva como preparación e impulso para que, en el día de mañana, jóvenes pilotos puedan brillar en el mundial y, por qué no, proclamarse campeones del mundo.

A Tatay ni siquiera le ha hecho falta llegar a las dos últimas carreras para campeonar. Tampoco ganar en Misano, pues el tercer puesto fue suficiente para sacar 54 puntos de diferencia con su perseguidor, y decantar matemáticamente el campeonato hacia su lado.

Este año se ha subido al podio en un total de nueve carreras de las diez disputadas hasta la fecha. Además, ha conseguido subirse al escalón más alto hasta en cuatro ocasiones: en la segunda carrera de Jerez, en la de Mugello y en las dos de Assen, victorias conseguidas además de forma consecutiva.

Se puede decir que ya sabe lo que es correr en el mundial, y también puntuar. Lo hizo en su debut como ‘wildcard’ este año en Montmeló. El valenciano corrió con la Fundación Andreas Pérez 77 y con una buena decimosegunda posición sumó sus primeros cuatro puntos como mundialista. Ahora está a un paso de ser oficialmente piloto de Moto3, un sueño que persigue desde bien pequeño.

Con todo para triunfar

Desde muy pequeño Carlos Tatay tenía la idea en mente de subirse a una moto. El de Alaquàs alucinaba al ver en televisión a los grandes pilotos de MotoGP, como relataban sus padres hace año y medio para Yo Soy Noticia. El único camino que se podía seguir era apuntar al pequeño Carlos en una academia, y así empezó con tan solo 4 años en KSB Sport, donde estuvo hasta los 12.

Desde siempre, Carlos Tatay destacó en la pista. Era un chico muy rápido, con muchas cualidades y con las condiciones óptimas para llegar lejos. Así lo ve Kike Bañuls, fundador de KSB: «Empezó con nosotros desde muy pequeño y no faltaba nunca a ningún entrenamiento. Un chico muy metódico».

Carlos Tatay es de los pilotos más valientes que ha pasado por KSB», resalta Bañuls.

Es un piloto que destaca en la pista por su valentía, sin miedo a nada ni nadie, pero que también demuestra un gran compromiso y responsabiliad fuera de ella. Su carácter inconformista sobre la moto lo mantiene en los estudios, donde siempre ha destacado por sus excelentes notas, pese a las complicaciones que supone combinar el motociclismo y la vida académica.

Continuó su camino con la familia Calabuig con Ajevo, con los que ha llegado a un momento clave en su carrera profesional. Todo apunta a que el próximo año correrá en la categoría de Moto3 con el Reale Avintia.

Garantía de éxito

La mayoría de ganadores de la Red Bull Rookies Cup tienen luego su hueco en el mundial, incluso algunos han conseguido el gran triunfo de proclamarse campeones del mundo. Precisamente el vencedor de la primera edición fue el francés Johan Zarco, todo un doble campeón de Moto2.

No es el único español que ha conseguido llevarse este campeonato. En 2014 fue Jorge Martín quien salió vencedor. Hablamos del actual campeón del mundo de Moto3, pilotando ahora mismo en la categoría intermedia. En aquella edición, el piloto madrileño luchó junto a Joan Mir, también campeón de Moto3 y actual piloto de MotoGP.

Can Öncü es el último de los campeones que han dado el salto al mundial. El turco vencía el año pasado y durante esta temporada está compitiendo en Moto3 con el Red Bull KTM Ajo.