Allí estuvieron, recibiendo la confianza del seleccionador ante una convocatoria que ofreció oportunidades a jugadores menos habituales, dos valencianos como el debutante Noel Carrión, de 24 años de edad, y un Francisco ‘Franky’ Osete que a sus 19 años ya conocía de una Serie Mundial lo que era trabajar con los Leones Seven.

Ambos están llamados a tomar el relevo en el futuro de los más veteranos de un grupo donde todavía quiere dar guerra, mirando hacia París 2024, otro valenciano como Javier Carrión (28 años).

Hermano de Noel, descansó por motivos físicos aunque estuvo entrenando con los convocados los días previos y aconsejando a estos dos talentos. Los dos representantes de la Comunitat en Lodz, y que valoran así el nuevo ciclo que se abre ante un Seven español que no tiene mucho tiempo para lamerse las heridas.

Un sueño hecho realidad

Así describe la experiencia Noel Carrión, miembro de una familia de 4 hermanos donde tres de ellos son jugadores de rugby. Fue viendo jugar en la playa a sus hermanos Guillem y Javier como se enamoró de este juego, siguiendo posteriormente sus pasos en equipos de la Universidad de Alicante o en el CR La Vila, donde llegó a debutar en División de Honor tras una experiencia de varios años en el rugby escocés.

A Escocia se fue para perseguir su otra gran pasión, ser piloto comercial, y no ha sido hasta el pasado fin de semana, con 24 años, cuando le ha llegado la gran oportunidad con los Leones Seven para alegría de toda la familia del rugby valenciano. “Es un sueño hecho realidad”, reconoce un Noel que esta última temporada ha formado parte del equipo madrileño de Alcobendas en DH, ganando la Copa del Rey.

Veía a mi hermano jugar Mundiales, Europeos u Olimpiadas, que fuimos toda la familia a verle a Río 2016, y yo sabía que quería estar ahí y luchar por ello”, confiesa el joven rugbier valenciano, que de cara a la próxima temporada tiene proyectos ilusionantes por delante.

Al igual que su compañero valenciano Osete, destaca el excelente ambiente que ambos se encontraron en los Leones de Pablo Feijoo. Un grupo que acudió al Europeo con una media de edad más baja que en Series Mundiales o Preolímpico, pero de sobra preparado como demostraron los resultados frente a selecciones como Italia, Portugal o Francia.

“Este grupo español tenía el objetivo de ir a Tokio 2020, incluso creían que tenían equipo y calidad para ir directamente, pero el deporte es así y más en el Seven, que en pocos minutos te juegas la vida sobre el césped. Portugal, que humildemente creo que es un equipo inferior con respecto a España, tuvo esa suerte que a veces necesitas en el deporte para conseguir el objetivo”.

Cabeza arriba y confianza total en el Seven español

Es lo que se desprende de la charla con el jovencísimo Franky Osete, jugador del Rugby Club Valencia de apenas 19 años de edad. A diferencia de Noel, Osete sí que había estado en una Serie Mundial con los Leones Seven, pero la importancia de este Europeo de Polonia, donde España logró la medalla de plata, radicaba en el momento del calendario en el que se disputaba.

Pocas fechas después del dolor cosechado en el Preolímpico de Francia, con la eliminación ante Portugal. Por eso Osete, que al igual que Noel es uno de los nombres a apuntar para el futuro, cogiendo el testigo en este equipo de veteranos clave en la trayectoria olímpica de la última década, destaca que al principio fue duro convivir con esa desilusión. Pero eso desapareció en cuanto tocó mirar a la competición que tenían por delante.

“Todavía había algo de decaimiento tras luchar 4 años por un objetivo que no se cumplió, pero poco a poco fuimos recuperando el buen ambiente, compromiso y trabajo, por lo que fue mejorando la calidad del entrenamiento. Se olvidó lo del Preolímpico, porque además no había tiempo para pensar mucho más en ello ante la perspectiva de un Europeo”.

Jugó un papel clave la experiencia y rol en el grupo de gente como Pol Pla, Rafa de Santiago y otros, los que más tenían esa espina clavada de no ir a Tokio 2020, ya que ellos fueron los que impulsaron a los jóvenes que entraban en la convocatoria para esta cita en Polonia. “Trataban de ayudarnos a mejorar y que sumáramos al grupo, que no notáramos la presión. Por eso también creo que nos salió bien el Europeo”, señala.

Sirvió para redimirse, y demostrar que aún hay calidad y recursos de sobra para competir al máximo nivel en el Seven internacional”, añade.

El futuro que vislumbra para el Seven masculino español es positivo y esperanzador. Lo pudieron sentir tanto él como Noel en primera persona hace pocos días, asumiendo responsabilidad y notando la confianza del resto. Porque lo ocurrido a los Leones ejemplifica a la perfección lo que es este deporte, que no se detiene y donde no hay tiempo para lamentarse por lo ocurrido, ya que el calendario no da lugar a respiros. “Ganarle a Portugal creo que también fue una gran forma de redimirse”.

“Va a haber grandes logros porque mi generación del 2000 o la del 97 es muy buena, con gente de mucho talento y muy currantes que ya están muchos de ellos jugando fuera de España. Cuando vuelvan a la selección aplicarán todo lo aprendido, y por eso tenemos que estar preparados para logros y para que en el próximo ciclo olímpico del 2024 se puedan ver grandes cosas con el Seven español”, advierte Osete.

Una mirada a su Rugby Club Valencia

El histórico club valenciano va a evitar en los despachos el descenso de categoría, quedándose en División de honor B para alegría de todos.

Una noticia que ha llenado de ilusión a una entidad que ahora debe coger impulso. Así lo ve una de sus jóvenes perlas como es ‘Franky’ Osete. “Ya que les han dado esta oportunidad hay que aprovecharla, y hacer de este logro algo muy bueno”.

“Sé que ya se están buscando fichajes importantes para hacer algo muy serio la próxima temporada. Las cosas pueden salir muy bien”, concluye.