Ambos ya se vieron las caras y se buscaron las cosquillas en el derbi de la primera vuelta, que ganó el que por aquel entonces era un invicto como Les Abelles. Ahora, algunos meses después y fresca todavía la primera derrota del curso contra el CAU, los abejorros visitarán un campo de El Pantano donde les espera un rival motivado, ambicioso y donde el apellido Sabadín también es noticia.
Un reencuentro muy especial
El destino ha juntado a Emiliano (27 años y ala de posición en el campo) y a Gonzalo (24 años y con el rol de zaguero en el terreno de juego) en la Comunitat Valenciana bastantes años después. Juntos crecieron con el oval de amigo común en su Mendoza natal, criados ambos en una familia donde este deporte es religión ya que sus 3 tíos también fueron jugadores y compañeros sobre el verde.
Emiliano fue el que primero cruzó el charco, hace 3 años para jugar en La Coruña durante todo ese tiempo. Militaba allí hasta que el amor, cómo no, lo cambió todo. Por eso cuando a su esposa le surgió una plaza para trabajar en el hospital La Fe de València, él no dudó y cambió de ciudad pero no de deporte. Se cruzó España y cambió La Coruña por Les Abelles, siguiendo dentro de la misma categoría de DHB.
Allá en Argentina, mientras tanto, esperaba ansioso la oportunidad de emprender una nueva vida su hermano pequeño Gonzalo, deseoso por probar la experiencia española. Fue gracias a un contacto que ya había estado jugando en La Vila lo que le abrió las puertas de la entidad alicantina, y desde el pasado verano ambos ya sabían que si las lesiones respetaban iban a cruzarse al menos dos veces en la temporada.

Ala contra zaguero, zaguero contra ala dentro del campo. O lo que es lo mismo, contacto visual y físico asegurado para dos hermanos que viven con pasión y pique sano esta oportunidad les que ha dado la vida. En Argentina jamás se produjo esto porque siempre compartieron colores, pero ha sido venir a la Comunitat Valenciana y dar pie a una rivalidad que observa con mucha atención la familia que tienen a miles de kilómetros de distancia.
“Siempre está el ‘cuídense o no le haga daño a su hermano’, pero seguramente le voy a buscar en el campo todo el tiempo. Nos conocemos al detalle, y nos vamos a buscar los puntos débiles”, asegura con tono divertido Emiliano de Les Abelles, el mayor de los dos y el que, al igual que ocurrió con el derbi de la primera vuelta (20-14), espera mantener otra vez a raya a su hermano pequeño y a su conjunto de La Vila.
“No va a ser fácil”
Es el mensaje de advertencia que le manda Gonzalo a su hermano, para que los abejorros se conciencien más si cabe de que la visita al Pantano de la Vila Joiosa es una cita en el calendario que debe estar marcada muy en rojo. Es una reflexión, la de que “no va a ser fácil”, que también comparte Emiliano, dolido como el resto de sus compañeros tras cosechar la primera derrota del curso en el pasado derbi contra el CAU.
“Nos sentimos capaces de todo, han vuelto varios jugadores y estamos bien. Tenemos mucha confianza y nos hacemos fuertes en nuestro campo de El Pantano”, anticipa Gonzalo Sabadín, reflejando el espíritu guerrero de un CR La Vila que no quiere renunciar a luchar por lo máximo en este curso.

“Queremos ganar todos los partidos que nos quedan para meternos en los playoffs. Aunque a principio de temporada no era el objetivo principal, nos hemos conjuntado más y el calendario, recibiendo a todos los equipos importantes en esta segunda vuelta en casa, nos hace pensar en ello”.
Creemos que si hacemos el plan de juego que tenemos marcado, podemos ganarle a Les Abelles”, añade.
Su hermano mayor Emiliano no se achanta ante esta firme declaración de intenciones. Tanto él como sus compañeros de Les Abelles esperan no volver a saborear la derrota, y por ello viajan avisados de que un derbi es algo más que un partido corriente. “Ahora son muy peligrosos, son muy completos y no hay que menospreciarles ni mucho menos”.
El grupo humano en el vestuario está fuerte y no se ha debilitado para nada, pero la del pasado finde queremos que sea la única derrota de toda la temporada, y por eso vamos a ir con todo el domingo”, avisa un jugador que también se ha comprometido con el trabajo de cantera en el Pantera, dirigiendo a un conjunto S14 de la Escuela.
El rugby en València
Ambos proceden de un país donde los Pumas son patrimonio nacional, la orgullosa selección de rugby que forma parte de la élite mundial. Y los dos coinciden en que hay diferencias en la forma de abordar este deporte aquí en España, aunque notan el sentimiento de auge e impulso que flota en el ambiente.
“Sobre todo porque los clubes están apostando por la cantera, que es lo más importante. Allí en Argentina son esos chicos los que siempre suben y terminan en el primer equipo, gente del club que siente los colores por haberse formado en la base”, destaca Gonzalo.

Para Emiliano “no es utopía pensar en un equipo valenciano en División de Honor”, lo que sin duda ayudaría al crecimiento del rugby en la Comunitat. Eso sí, hace hincapié en un detalle que observa cuando analiza la atmósfera rugbier de su país en comparación con el que actualmente le acoge. “Es muy distinta la cultura de rugby”.
“Aquí todo te lo da el gobierno o el ayuntamiento local, pero allá en Argentina la mayoría de clubes tienen canchas o gimnasios propios donde trabajar. Es deporte amateur también, pero se aprecia ese matiz”, añade. ¿Su consejo a las nuevas generaciones? Que no desistan y que se fijen en los que vienen de fuera como es su caso, “porque eso les va a ayudar a ser mejores en el futuro”.
Ahora ya se acabaron las palabras, es turno de ‘bailar’ sobre el césped. En un derbi donde saltarán chispas deportivas y también familiares con el apellido Sabadín de protagonista. Emiliano y Gonzalo juntos, aunque esta vez no como esas veces que se han visto para festejar Año Nuevo o para pasar buenos ratos juntos en los últimos meses. Hay puntos en juego, y ese orgullo personal que solo aquellos que han rivalizado con un hermano saben que existe. ¡Suerte!



