Salían los locales con hambre ante un rival ordenado y que hasta el partido de este fin de semana solo había perdido un encuentro contra el Fénix y en Zaragoza y tan solo por 9 puntos. Delanteras potentes, y ¾ rápidas que movían el balón con facilidad y ligereza en las estáticas en un encuentro muy igualado.

Con defensas presionantes que no permitían hilvanar jugadas completas tuvo que aparecer la genialidad de ciertos jugadores en momentos puntuales para poder desequilibrar la balanza del marcador. Y así fue. En dos jugadas de balones rápidos, dos ensayos locales de Lucas y Escudero Silva ponían un 14-0 que hacia presagiar cierta tranquilidad en la grada.

Un ensayo del Hospi por medio de Scaglione con un golpe previo acertado por Jorge ponía el marcador en 14-8. Alex Sorribes consiguiría su ensayo y su hermano Edu no no fallaría para poner el luminoso en 21-8. De nuevo el Hospi en dos buenas jugadas de todo el equipo firmaría dos ensayos para su marcador, Valls primero y Burtin después. No fallaría ahora Jorge y pondría un 21-22 en el 38 de la primera parte. Lo esperado en un equipo muy equilibrado en todas sus líneas. Sabadín decantaría la balanza en antes de finalizar esta primera parte con un ensayo transformado por Edu (28-22).

La segunda parte comenzó de igual manera que acabó el primer tiempo, un toma y daca constante por parte de ambos quinces. Un Hospi que nunca se rinde marcaría enseguida diferencias (22–28) con un ensayo de Valls que Jorge no transformaría.

Los cambios en el refresco de los delanteros darían margen a Les Abelles para iniciar una de esas segundas partes para recordar en juego y también en el marcador. Se notó la falta de banquillo en el Hospi porque, ahora sí , Les Abelles no dejó jugar a los catalanes en su 22, consiguiendo un ensayo tras otro, de empuje y, de nuevo de velocidad.

Hobbs, por tres veces, y Silvetti conseguirían cuatro ensayos más un golpe de castigo que no falló Edu Sorribes, que se iría hasta el 90 % de acierto. Sin duda, el mejor de los 46 jugadores. Al final, 57–27 para los locales. Inapelable.

Los nervios en algunos jugadores propiciaron tres expulsiones definitivas que a todas luces se podían haber resuelto con temporales; el partido fue duro pero limpio. Seis de seis para los pupilos de Alberto Socías, habiendo ganado ya a dos de los “cocos” de esta División. Fénix ganó de nuevo, quizás el rival a batir más duro, CAU juega en Murcia y con casi total seguridad se traerá los 5 puntos y La Vila ganó aunque sin bonus ofensivo.

Las próximas semanas, cruces decisivos. Esta Liga empieza a tomar forma, los gallos empiezan a tomar posiciones antes del parón de Navidad. Emocionante para todos, ilusionante para los Abejorros.

Fotografía: Macarena Estrela Moret.