El triunfo del equipo de Benicalap, que ayer ejercía de local, fue incontestable.

Marcó mucho la tempranera expulsión del talonador del Valencia ya que, pese a que la primera mitad resultó igualada (7-3 al descanso), jugar con catorce durante sesenta minutos marcó mucho el desarrollo del encuentro.

Cuatro ensayos del San Roque en una segunda mitad con claro color local acabaron por sentenciar el derbi con el 33-3 final.