El año 2020 está siendo difícil para todos y para todas, pero en algunos puntos del mapa nacional se llega a hacer más complicado. Uno de esos lugares está al sur de la Comunitat Valenciana. Hablamos de Elda, localidad que está sufriendo los rebrotes del coronavirus COVID-19, que hace días superó el récord de contagios y que lucha día a día por frenar el avance del virus.

Por suerte, la vida intenta hacerse paso en la localidad alicantina y la población encuentra en el deporte un punto de escape. En este caso, la modalidad deportiva que está dando ciertas alegrías a Elda es el fútbol sala. Y es que el conjunto que milita en la Segunda B del futsal nacional ya está preparado para recibir a un equipo de Segunda División en la Copa del Rey.

El sorteo deparó una suerte que no está teniendo Elda en su conjunto. Por eso, hoy queremos evadirnos de las noticias negativas y nos metemos de lleno en las oficinas del Nueva Elda FS. La secretaria del club Arantxa Verdú, explica y comparte cómo es el día a día y cómo funciona un club que compite en categorías nacionales y que volverá a cruzarse con un Segunda División en la Copa.

?ref_src=twsrc%5Etfw">November 6, 2020

Fue una gran alegría. Por fin tuvimos un poco de suerte…

La tercera eliminatoria de la Copa del Rey de fútbol sala ya espera al Nueva Elda FS. El sorteo deparó que el equipo de la Comunitat Valenciana accedía de manera directa a la tercera ronda y se sentaba a ver la forma en la que el resto va a luchar por llegar ahí durante estos próximos días.

Para el equipo y para la localidad supuso un pequeño respiro: «La verdad es que fue una auténtica alegría. Por fin teníamos un poco de suerte… Además, viendo a los otros equipos podíamos tener un gran handicap con los viajes. Esto es Segunda B y la gente no vive de esto. Tenemos nuestros trabajos y no sabíamos qué podríamos hacer para jugar. Ahora no tenemos que hacerlo y encima vendrá un Segunda».

Estos partidos de Copa ante equipos teóricamente superiores hacen que la población se vuelque con su equipo. Lo negativo es que a día de hoy, el pabellón estará vacío. Aunque en Elda no pierden la esperanza: «Es un partido muy llamativo. Ojalá haya suerte, todo mejore y puedan entrar algunas personas. Hace dos años ya llenamos el pabellón y ayuda a plantar clara. Vino un equipo de Primera y fue una locura».

Mientras tanto, la mente está solo puesta en las eliminatorias previas que van a decidir cuáles pueden ser los rivales del Nueva Elda FS, aunque no hay preferencias: «Ahora estamos esperando el sorteo y nos da igual el equipo que venga. Por un parte, si es un equipo conocido de la Comunitat Valenciana puede ser más llamativo, pero tendremos las mismas ganas. Lo que nos gusta es jugar y competir».

Debut, paseo en el derbi y la lucha por los playoffs

El Nueva Elda FS continúa con su particular temporada y aparca, al menos de momento, el torneo del KO. Este pasado fin de semana, el Elda debutó por fin en esta nueva temporada y lo hizo pasando por encima del Ibi (9-2). Sin duda, un ejemplo de la motivación que tenía el vestuario tras haber aplazado las dos primeras jornadas.

Así lo transmite Arantxa Verdú: «Teníamos ya muchas ganas. El primer rival no pudo viajar y el segundo partido lo aplazamos por prevención. Teníamos ganas de empezar y de hacerlo con el derbi. Ya veníamos de ganar en la Copa de manera ajustada y nos hemos quitado un peso de encima. Lo único raro fue vivir un partido contra Ibi sin público».

Pero entre la convivencia con la soledad y el debut con goleada, el Nueva Elda FS ya tiene escritas sus metas para la temporada 20/21: «Con una temporada dividida en grupos, es evidente que el primer objetivo es estar entre los 4 primeros y jugar el playoff de ascenso. Luego, el tiempo ya dirá. Pero, después de tres temporadas en la parte alta, queremos pelear por subir».

Vamos rascando horas de un tiempo que cada vez es más corto

Si ya de por sí no es fácil sostener y dirigir a un club como el Nueva Elda FS, la pandemia de la COVID-19 lo está complicando todo un poco más. Todas las personas tienen una vida laboral más allá de la entidad y ahora deben multiplicar sus horarios para poder cumplir con todas las medidas sanitarias y controlar que se llevan a cabo.

Dificultad multiplicada: «Si ya de por sí es un trabajo que te quita tiempo de vida personal, ahora es más complicado. Hay que dedicarle más horas todavía, pero nos vamos adaptando. Tenemos que controlar que los protocolos se cumplan a rajatabla, estar pendiente de los cambios que van sucediéndose cada semana o cada día… Es mucho más laborioso que otros años. Pero es lo que nos toca vivir».

Y todo ello sin olvidar a una cantera que ahora ha parado sus entrenamientos por prevención: «Somos un club de base. Tenemos 9 equipos en total y trabajamos para que todo salga bien. Ahora hemos parado los entrenamientos de las categorías Cadete hacia bajo. Creemos que es lo más conveniente porque vienen niños de otros colegios, de otros grupos… Queremos que todo esto mejore y teníamos que parar».

Precisamente, la cantera es quien más incertidumbre ha generado: «Empezamos a trabajar en septiembre con las dudas de saber si podríamos o no jugar. Pero ahora, hablamos con los padres porque lo mejor era parar y estuvieron totalmente de acuerdo. En cuanto se pueda, volveremos a trabajar todos juntos. Hay gente que viene de fuera porque quiere competir y entrenar y tenemos que hacerlo con total seguridad. No queremos tirar todo esto por la borda».