Después de una amarga retirada en el maratón olímpico de Tokio, la atleta valenciana Laura Méndez tenía una deuda que saldar con esos 42 kilómetros y 195 metros, pero sobre todo, necesitaba saldarla con ella misma. Y vaya sí lo ha conseguido en el reciente Campeonato de Europa de Múnich, en una carrera muy complicada para ella pero que tuvo el premio de pisar el podio por equipos.
Porque España, sin ser favorita, acabó logrando una plata fantástica que todavía saca una sonrisa de oreja a oreja a la del Playas de Castellón. «Estamos todas las chicas muy contentas. Sabíamos que podíamos estar peleando por las medallas y al final acabamos consiguiendo la plata», cuenta a Yo Soy Noticia en plenos días de desconexión tras una agotadora temporada en la que ha sido campeona de España de 10K en ruta y que ha puesto la guinda con este metal.
«Es un orgullo enorme y una gran satisfacción el haber sido subcampeona de Europa»
Pudo ser incluso mejor
Pese al éxito colectivo, Méndez dejó Múnich con la sensación de que su carrera no fue lo que ella esperaba, algo que detectó al poco de arrancar el mencionado maratón continental. «Realmente no se lo que pasó», empieza diciendo alguien que llegaba con los deberes bien hechos a la ciudad germana.
«En el kilómetro tres ya me doy cuenta que algo no va bien, no me encuentro cómoda en carrera y las piernas no me respondían como yo quería«, sigue contando. «En ese momento ya sientes rabia porque yo misma soy consciente de que me quedan casi 40 kilómetros por delante y no voy a gusto. Eso sí, tenía claro que tenía que acabar para quitarme la espinita de Tokio, así que estuve remando y remando hasta conseguir terminar».
Una de las lecturas más positivas que se lleva de este Maratón de Múnich, al margen de la medalla, es la capacidad de seguir adelante. «Estoy muy sorprendida de cómo lo gestioné. Lo hablaba con mi entrenador que estoy muy contenta de haberlo sacado adelante. Fui muy dura de cabeza, supe sufrir bastante al final y sé que cualquier otro día a lo mejor me hubiera retirado. Conseguí aguantar y decirme a mí misma que sí, que había que llegar hasta el final».

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La pelea por las medallas
Y la última motivación extra llegó con esa opción de medalla que se fue forjando con más claridad con el paso de los kilómetros.
«No éramos favoritas, pero sabíamos que era algo que podía pasar. Yo sabía que iba mal pero iba pasando a mucha gente y en cada vuelta mi entrenador me decía que estábamos en la pelea. Fue al final cuando ya me dice que vamos a ser plata o bronce y ese es el aliento final que necesité»
Con 33 años es casi una recién llegada a la disciplina y todavía tiene mucho camino por recorrer y muchas cosas que aprender, así que por el momento mantiene los pies en el suelo y quiere ir paso a paso creciendo como deportista. «Creo que todavía soy novata en el maratón», dice al respecto.
«Al final he compartido equipo con chicas de más de 40 años que también ha sido subcampeonas. Con esto quiero decir que a mí me queda mucho por delante. Ojalá me respeten las lesiones y pueda seguir compitiendo a mi mejor nivel en los próximos años».
No obvia, eso sí, que el gran objetivo a largo plazo son los próximos Juegos de París, un reto al que va a ir a por todas y en el que espera enterrar definitivamente esa espina de la que hablaba antes y que se le quedó clavada al no poder concluir la carrera en Tokio.
«París está en mi mente, eso está claro. Es un objetivo que tengo, voy a pelear por estar ahí y ya solo quedan menos de dos años».
Está descansando en estos momentos, unas vacaciones de un par de semanas antes de retomar los entrenamientos y fijar nuevos desafíos, algo que ya tiene más o menos claro a faltar de sentarse a valorarlo junto a su representante. «El primer objetivo, si no pasa nada, será correr la media maratón de Valencia», una prueba que tendrá lugar en octubre, mientras que la distancia larga en la ciudad del running será en diciembre. «Es un maratón que me gustaría correr pero este año sería muy precipitado», explica.
Una selección envidiable
No será en Valencia y, evidentemente, no habrá otro Maratón en 2022 para Laura Méndez, que ya piensa en el futuro y apunta a seguir manteniendo un trabajo en equipo como el que ha tenido con sus compañeras de selección. «Siempre es muy importante llevarse bien y nosotras nos llevamos muy bien las cuatro. Yo he compartido rodajes Marta (Galimany) y después el día de la carrera te puedes ayudar si vas en grupo, vas hablando, compartes cosas…»
Por último, no quiere cerrar la charla sin valorar la gran actuación del equipo español en este Europeo de Múnich, donde el atletismo nacional ha lucido músculo y ha demostrado que es una auténtica potencia continental, situándose entre los tres mejores países de Europa pese a algunas ausencias destacadas como Orlando Ortega o Ana Peleteiro.
Se deshace en elogios, sobre todo, para esa nueva hornada de talentos, que lidera gente como Asier Martínez, pero que tiene en féminas como Jaël Bestué o María Vicente a dos valores seguros para el próximo año. «Es un gustazo ver a las chicas de la velocidad. Siempre había sido una prueba que nos costaba mucho y ahora tenemos un equipo que está peleando por las medallas en el relevo», ha concluido Méndez.






