Difícilmente podrá olvidar nunca Bernabé Zapata todo lo vivido en el Roland Garros del año 2022, un torneo que puede cambiar su carrera deportiva porque le ha servido para darse a conocer, para ganar toneladas de confianza y, sobre todo, para darse cuenta de que puede pelear de tú a tú contra las mejores raquetas del planeta.

Se ha despedido ante Alexander Zverev, consolidado Top Cinco del mundo, actual campeón olímpico y una de las grandes estrellas del circuito. Y lo ha hecho haciendo un gran partido en el que ha tenido opciones de haber dado algo más que un susto al tenista germano.

Zapata, sin nada que perder,  ha llevado al alemán al límite en los dos primeros parciales, acariciando la victoria en ambos. Hasta tres bolas de set tuvo en el desempate del primero y con break arriba fue en un par de ocasiones en el segundo. Fueron en esos momentos cuando se necesita la experiencia y el aplomo que da el currículum y a la mínima duda que mostró, Zverev lo aprovechó.

Dos primeros sets claves

Por 7-6, 7-5 y 6-3 solventó el duelo el favorito, que ya está en cuartos de final, una ronda a la que no podrá llegar Bernabé Zapata y que tendrá que ser su próximo objetivo después de que en este Roland Garros haya sido capaz de ganar hasta seis partidos: tres en la fase previa y tres en el cuadro final.

Además, dos de ellos ante los estadounidenses Taylor Fritz, ganador en Indian Wells este año, y el cañonero John Isner, uno de esos tenistas que lleva afincado entre los mejores del planeta durante más de una década.

Se va con la cabeza muy alta el tenista valenciano, que ha cogido sin miedo alguno el testigo de Roberto Bautista y Sara Sorribes, ausentes este año en la capital francesa por sendas lesiones. Hay presente y hay mucho futuro.